viernes, 14 de junio de 2013

Talón, Foulle, Horsaria

Del primer paso no se dió cuenta, quizá lo dió al levantarse de la silla lastimera de la cocina una mañana de invierno.
 
Dicen que es el más importante. Dicen los que entienden,que el primer paso marca un antes y un después en el comienzo de esa fase. Los expertos afirman que ese primer paso tiene implicado laimposible vuelta hacia atrás si se da sin tener consciencia de darlo. Ese primer paso los que saben le llaman Tálon (el que comienza).
Las fases pueden durar entre una a veces días otras horas, depende siempre del paciente y de la intensidad con que se de esta dolencia.
 
Del segundo si lo recuerda, fué al salir de la panadería. Quizá no recuerda el paso en sí , -los expertos afirman que muchas veces el paciente no recuerda en esta fase llamada Foulle el paso mismo pero algunos recuerdan una determinada luz en el lugar, cómo era el aire que le rozaba la cara, una ligera punzada de hambre en el estómago...-  pero sí recuerda el suave rayo de sol de atardecer  que se coló entre los árboles para darle en la cara.
 
De los siguientes recuerda sólamente como si su memoria hubiera sido la de una fotografía que enmarcara el pie y fuera de su campo de visión normal, a la altura del suelo distinguiendo así el entramado de donde pisaba, la sensación del pie con el zapato, el sonido del tacón al golpear la baldosa.
 
Los entendidos en esta enfermedad convienen en describir que a partir del tercer paso, los recuerdos son tratados como si se observara el objeto a sí mismo desde un plano cercano pero externo.
Los expertos bautizan esta tercera fase  como Horsaria tomando del inglés el término horse -caballo- recordando cómo se lleva muchas veces a los caballos con los ojos tapados para que sólo sigan las instrucciones que le marca el jinete y no perciban de señales externas.
 
``Los siguientes pasos a partir del tercero fueron inconcebiblemente inmanejables. Parecía como si una mano enorme desde arriba me empujara irreversiblemente hacia aquel lugar. Una y mil veces a veces intentaba volver mis pasos deshaciendo el camino , a veces (se sujeta la cabeza entre las manos apoyando fuertemente los codos contra las piernas) Dios, a veces golpeaba mi cara así con la diestra un bofetón como para ¿sabe? despertarme o salir de el ensueño en el que estaba atrapado. O me reía para que aquel viento que no notaba se enfadara ¡no sé! o se asustara y dejara de empujarme... dejara ... me dejara... ´´ (el paciente de repente parece que se le activara un botón y se levanta y deja la sala sin despedirse del entrevistador.)

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