miércoles, 29 de febrero de 2012

Señor Lobo

Sólo un golpe seco como si naciera de su cabeza.
Après, noire.
Y sentir bajo sus costillas metales y el motor de un coche sonando.
Primero frío. Después entró por un agujero de la caja de metal un rayo de luz.
Naranja.
Et tout le temps el miedo pastoso que junto con el movimiento parecía cantar:
"nosabesdondevasnosabesdondevas..."agarrando las eses como plastico en árbol de polígono.
Abrieron desde fuera la caja. Ahora supo que era un maletero.
Pero no se movió. Supo que había llorado en el viaje porque su corbata estaba mojada.
Quizá pasó una hora. Nadie volvió a tocar el maletero.
Entonces y levemente movió su brazo para empujar hacia afuera.
De la flor de hojalata nació el nuevo superviviente.
La brisa que golpeó su cara le hizo recordar que hoy, mientras se afeitaba kiso estar en la playa.
 
 
el señor Lobo fumaba. Desde una colina veía donde había aparcado el coche.
Es duro hacer cumplir sueños a la gente.
Pero todos tenemos un trabajo que hacer.

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