martes, 28 de febrero de 2012

au!


metí mi vida en una coraza para que los trajines
de este viaje sin amortiguación no me hirieran.
Pero me pesa mucho.
Por eso me descalzo y desabrocho y comparto a pleno pulmón todos los peligros.
Me gusta escuchar mi carcajada rebotando contra los bloques de la barriada
mientras cae una tarde cualquiera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario