Yerra cierta y doblemente
aquel que cierra su mente
ante el objetivo evidente
de caer nublo en su vapor.
Acierta viva y fielmente
aquel que salta y sutilmente
ocultando el saber vilmente
dice oh! (con fingido candor).
Y es que no hay más alegría
que sabiendo que SON dos días
retozar en armonía
con tres euros y mil melodías...
(ahora que los vecinos abren las ventanas oigo sus sones...)
No hay comentarios:
Publicar un comentario