martes, 21 de junio de 2011

vigilando vidas.

Ella no le ha visto. No les conoce.
Él manda al emisario para que empiece el juego.
Yo veo la escena , me siento Crupier de lujo para tan exclusivo momento.
Me relamo.
 
Ella mantiene su vaso arriba.
El emisario brinda con ella.
Me sonrío, me sorprendieron con la manera.
 
Ella le brinda un guiño y las copas tintinean en lo alto.
El emisario le dice algo y vuelve otro brindis.
Yo susurro para mí la conversación que no escucho.
 
Ella sigue sin verle, por eso frunce la gana ante el emisario.
Él espera mientras me invento que le sudan las prisas.
Yo también brindo pero al aire, mis amigas hace rato que bucean sin mí en risa.
 
Él entra a contra sin su turno.
Ella creo que encuentra su mirada y ve la sonrisa que surca su cara curtida pero
AY!! NO!! hay un camarero que pasa por delante mío y no sé si ella deja caer sus
pestañas en la entrega y los dos suben a un escalón de vapor que les separa del resto
o simplemente ella se ríe poque lo que dijo le hizo gracia.
 
...les dejo en el no escapar de ella ,el roce de la mano por la cintura ,
en el apoyo de ella en el pecho de él,  vuelvo y me tiro de cabeza a las que
me esperan ahora con la risa congelada para partirse en mitá
cuando descubro que esperan que les conteste a algo que recién preguntaron.

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